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Soy fans y me he hecho un blog.

Playing fan

de Batman Arkham Asylum

de Batman Arkham Asylum

Voy a hablar hoy de un juego al que no he jugado… así estamos. ¿Y cómo se come eso? Pues lo están jugando en casa, y cada vez que Batman aparece en la pantalla, yo me lanzo al sofá a ver cómo va desarrollándose, porque es excepcionalmente bueno. Batman es un comic llevado al juego, con un montón de aventuras y aventuras dentro de aventuras. Los creadores han conseguido que te sumerjas en la historia, pero hasta el fondo. Que cada detalle de las habitaciones sea relevante para ti, que estés ansioso por ver lo que pasa en el siguiente capítulo… vamos, que te sientas Batman sin moverte del sofá de tu casa.

La historia empieza con el hombre murciélago llevando a Jocker, al que acaba de capturar, al psiquiátrico de Arkham. Una vez dentro, mientras observa como Jocker está siendo trasladado, se da cuenta de realmente todo es una trampa. Que Jocker se ha dejado capturar y que su chica Harley Quinn tiene tomado el psiquiátrico. Batman entonces, se adentrará en los rincones más oscuros de la instalación y entrará en el juego de Jocker para darle un final distinto a lo que espera el loco payaso.

Jocker, como enemigo principal y jefe del cotarro, luchará mano a mano contra el murciélago con Poison Ivy, el Espantapájaros, Enigma, el Cocodrilo y la propia Harley.  Y Batman, para luchar contra todos ellos contará con su fuerza, su habilidad y un montón de aparatejos de esos que Bruce Wayne se ha encargado de perfeccionarle. Se nota que quien ha escrito el guión del juego se ha tomado la molestia de leer y estudiar al personaje, no solo a Batman si no a sus enemigos y encima nos hace el regalo de contarnos sus biografías y dejarnos escuchar sus voces mientras relatan sus propias historias.

El modo detective, la necesidad de usar el sigilo, la habilidad de esconderse, la estrategia y los enfrentamientos con el Espantapájaros que permiten trasladarse al jugador a un juego de plataformas, la búsqueda de misterios que Enigma ha repartido por el psiquiátrico, hacen de Batman un juego interesantísimo. Tanto, que un espectador puede disfrutar tanto o más como el que está jugando.

Los escenarios son guapísimos y muy variados, está cuidado absolutamente todo, lo único que para mi gusto se ha quedado un poco corto es la movilidad de Batman, demasiado rígida incluso para el hombre murciélago, y las peleas un poco simples, apenas existen golpes de combo para ejecutar por el jugador. Lo que ocurre es que las peleas están tan bien diseñadas, la animación es tan buena y para nada repetitiva, que se te olvida que estás pegando solo con un botón del mando. Hasta los extras y los desafíos que se van bloqueando encontrando los enigmas (por los que a veces olvidarás que tienes que ir avanzando en el juego) son realmente buenos.

En fin, para mi es uno de los mejores juegos que he visto en bastante tiempo. Mucho más que recomendable, la verdad. ¡Qué gran invento la X-box!

 

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del WOW (y 2)

del WOW (y 2)

de Grim Fandango

de Grim Fandango Ya ni recordaba casi, que tenía un apartado de juegos en el blog. Y no será porque no le dedique rato a matar moñacos, pero no estoy nada puesta en novedades y este tipo de cosas. Así que tiraré de memoria y hablaré otra vez de uno de los juegos de LucasArts: Grim Fandango.

Ambientada en el mexicano día de los muertos, la historia de este juego es la de Manuel (Manny) Calavera. Un esqueleto que se dedica a vender paquetes de viajes al noveno infierno a los muertos recientes, para que puedan finalmente conseguir el descanso eterno. Manny, como cualquiera de nosotros, tiene un compañero odioso y despiadado que siempre se lleva los mejores clientes. En cambio él no recibe más que pobres desgraciados que no son capaces más que de comprar ni un bastón para llegar a su destino. Harto de que su compañero se lleve toda la gloria, decide robarle un cliente: la atractiva Mercedes Colomar (D.E.P.), una encantadora señorita, con mucho glamour, que llevará a Manny de cabeza durante todo el juego.

Esta “apropiación indebida de cliente” hace que Manny (despedido) descubra el entramado mafioso que hay tras las agencias de viajes y emprenda un viaje para salvar a Mercedes y asegurarse de que llegue a su destino con éxito. Además, intentará terminar con los engaños de su jefe ayudado por un grupo de revolucionarios que comparten empresa con él.

Tiene Grim Fandango, además de grandes guiones y una ambientación genial (con mucho de novela negra), el mejor secundario que un juego de este tipo ha parido (con el permiso de Sam & Max): Glotis. Este grandullón ex alcohólico es el piloto de Manny, su mecánico y termina siendo su mejor amigo. Este adorable bichito, es el que pone el punto de humor y ternura al juego, y como buen sidekick, se encargará de meter al protagonista en unos cuantos líos, que harán que el Sr Calavera (o más bien nosotros) nos estrujemos la cabeza un poquito más.

Hace un par de años (¿o tres?) fue reeditado en español, así que no creo que sea muy difícil encontrarlo por ahí, y merece mucho la pena. Imprescindible, muy imprescindible. Nunca dejaré de preguntarme por qué LucasArts dejó de hacer aventuras gráficas, una auténtica pena, la verdad.

Del WOW (ya tocaba)

Del WOW (ya tocaba)

Me llamo Carolina, y soy una pícara.

 

Ese es mi alter ego en el wow, una elfa de la noche especializada en peletería y desuello. Se me hace un poco complicado explicar con detalle en qué consiste el juego a alguien que no lo ha jugado nunca. Lo más próximo que se me ocurre es que es un mundo, y con eso no digo nada, aunque diga mucho. Así que intentaré recordar cómo fue mi primer día dentro de este infierno que engancha como el tabaco y que ocupa parte de mi tiempo libre (por suerte, ya no todo). El primero de los dilemas que se plantean al entrar en el juego es elegir servidor. Se nos presentan básicamente dos opciones, Pve (personaje versus entorno) en el que lucharás básicamente contra “la máquina” o Pvp (personaje contra personaje) en el que podrás alternar un poco más a menudo las luchas contra personajes de la facción contraria, con la lucha contra los muñecos automatizados. Presiento que todo esto me va a quedar muy seriote.

 

Una vez tomada la primera decisión en el juego, la primera de otras muchas que te quitarán el sueño aunque no seas consciente de ello cuando lo instalas, toca elegir bando. Las opciones,  son Horda y Alianza. La gente de blizzard (inventores de esta droga de diseño) insiste mucho en que no hay buenos ni malos (yo no estaría tan de acuerdo), y respetando esa máxima los separaré entre feos y menos feos. Cualquier persona normal, a un simple vistazo, apostaría por la alianza (menos feos, con el permiso de los enanos) que está compuesta por humanos, enanos, gnomos, elfos de la noche y draeneis (una especie de humanoides azules con pies de caballo que recuerdan, pero en guapo, a Ka D'Argo de Farescape). Al otro lado, los chicos de la horda se reparten entre varias razas: orcos, trolls, no-muertos, elfos de sangre (que rompen la norma de fealdad de la horda) y taurens (vacas que caminan de pie). Como he dicho, el primer impulso te lleva hacia los alis (a no ser que seas un loco amante de lo vacuno), pero una vez que estás dentro, no serán pocas las veces en las que te preguntarás por qué no te hiciste un hordo, ¡queda advertido! Y es que la facción de la horda, no se muy bien por qué (aunque existen muchas y variadas teorías), suele ser superior en batallas jugador contra jugador, además de que suelen ser más participativos y colaboran mucho en los foros oficiales en los que te aconsejan y te guían a través del juego.

 

Una vez tomada la decisión, cuando ya formas parte de uno de los bando del wow, has de elegir raza y clase, además de construir el aspecto de tu personaje según tus gustos. No es una decisión fácil, porque no todas las razas pueden ser de todas las clases. Si quieres formarte en las habilidades de druida, solo podrás ser tauren o elfo de la noche, si te gustan los gnomos olvídate de ser chamán o cazador. Y aunque estas decisiones se toman a la ligera la primera vez que entras, a no ser que alguien te haya aconsejado antes, tu elección sobre raza y clase marcará ciertas ventajas frente a otras clases en jugador contra jugador o jugador contra entorno. Pero bueno, ya que son cosas que se plantea uno cuando ya lleva tiempo con su primer personaje, lo dejaremos en hacerse personaje lo más mono o feo que te apetezca, y a jugar.

 

Una vez decidido el nombre de tu alter ego, y tras haber probado Xena, Gabrielle, Buffy, Willow y Nikita y comprobar que ya están ocupados, pones lo primero que se te ocurre y entras en el mundo wow. Según la raza escogida, y tras una pequeña intro de su historia, aparecerás en uno de los dos continentes del juego (Kalimdor o Reinos del este). Ahora toca, como en cualquier juego de este tipo, empezar a hacer misiones que consisten básicamente, en matar inofensivos animalillos del bosque y recoger cosas del suelo. Esto te proporcionará dinero y te permitirá mejorar tu equipo y armas, además de subir de nivel, nada nuevo, vaya.

 

Pero la vida de un personaje del wow no se limita a hacer misiones y guerrear, no señor. Como en el mundo real, uno tiene que buscarse una profesión. El trabajo dignifica y tanto los hordas como los alis, han de ser muy dignos, lo de limpios ya es otra cosa. Así que deberás elegir entre herrero, minero, botánico, alquimista, desollador, peletero, joyero e ingeniero. También puedes aprender a cocinar, primeros auxilios y a pescar. Grandes dilemas que marcarán tu dura vida de lucha contra el mal. Al igual que en nuestra vida diaria, las precariedades (o no) por las que pasará tu personaje serán más fáciles de llevar si tienes pasta. Y para conseguirlo, además de hacer tus misiones, tienes una subasta donde podrás vender todo aquello que vayas encontrando por el camino y que no te sea útil en tus menesteres.

 

Celebraciones variadas en fechas concretas, el banco, las mazmorras, las hermandades, una feria que va y viene, la posibilidad de rolear, las batallas, las arenas, las bandas, los talentos y las expansiones que nos esperan… son algunas de las múltiples cosas que dejo (un poco a posta, un poco porque esto me está quedando espesito), en el tintero para mi próxima entrada dedicada al wow. Como decía un amigo, hay que ver la falta que le hace al ser humano la magia. Bueno a algunos, que otros con menos se conforman.

de The day of the Tentacle

de The day of the Tentacle

Me negaba a pasar la semana en blanco, y eso que ha estado la cosa a punto. Pero como hoy es viernes y siempre los viernes, al menos en mi curro, hay mucho relajo, pues he decidido ponerme con el blog. Mi vida es un poco torbellinesca ahora mismo, y con lo fans que soy yo de la tranquilidad y los buenos modos, me estoy volviendo loca.

 

Dado mi estado mental, lo mejor que se me ocurre es hablar de un juego. Que conste que ahora mismo estoy enganchada a un nuevo Popcap game (al Venice en concreto), pero como creo que no es sano que nadie se acerque a estas cosas, voy a hablar de uno de los más grandes clásicos y de las más valoradas joyas del mundo de la aventura gráfica. La que es, para mi, la mejor aventura que se ha hecho, lo más de todos los tiempos, a pesar de su pixelado y sus 2D, The day of the Tentacle. Tanta presentación y acabo de darme cuenta de que siempre pongo en el título el motivo de mi fansnerío. Y una foto, asi que no he conseguido causar nada de expectación. En fin, disculpadme, es la falta de costumbre y el stress.

 

Dott es la secuela del archilaureado (esto es homenaje a una amiga, no es que me haya vuelto mongola) Maniac Mansion. No he jugao a este juego, pero sé que es la historia de un grupo de amigos que van a una mansión a rescatar a la novia de uno de ellos, que ha sido secuestrada por un científico chiflado (¡cuántas cosas poco útiles sé!). Allí, uno de los chicos del grupo  es Bernard Bernoulli, que se convertirá en el protagonista de The day.... También aparecen en Maniac un tentáculo púrpura y otro morado (creaciones del doctor que habita en la casa) que desencadenarán el juego del asunto, que paso a spoilear.

 

Bernard vuelve con  sus dos amigos Hoagie y Laverne a la mansión donde tiene lugar la historia del primer juego. Se encuentran con que el tentáculo morado ha bebido agua de un rio contaminado y ha mutado hasta convertirse en un malo malísimo con una sed horrorosa de conquistar el mundo. Con la ayuda del tentáculo verde y una máquina del tiempo que ha preparado el profesor que habita la mansión, los tres amigos viajarán en el tiempo para evitar que el tentáculo beba del río. Pero dicha máquina está construida con elementos cutres, y manda al heavy de  Hoagie al pasado, a la “dulce” Laverne a un futuro dominado por tentáculos y a Bernard lo deja en el pasado.

 

Así que en eso consiste el juego, en intentar volver al presente a la vez que tratamos de acabar con el tentáculo. Los cambios en el tiempo permiten a los jugadores influir en el futuro, con lo que los protagonistas que están en las distintas etapas temporales pueden pedirse ayuda los unos a los otros. Estos se ven envueltos en momentos históricos (como la firma de la constitución estadounidense) que pueden modificar a su antojo. Y que provocarán que en el futuro sus compañeros puedan salir de muchos embrollos.

 

Si hay algo que pueda destacarse de este maravilloso juego son sus diálogos, que junto a los escenarios y los protagonistas son una oda al absurdo. En mi opinión, solo la saga de Monkey y el Grim Fandango se han acercado a esta aventura gráfica. El juego no es nada complicado y extremadamente divertido. No creo que resulte muy difícil encontrarlo por la web en sitios de abandonware. Y si hay algo que puedo recomendarle a un amigo para que juegue ese verano, es esta aventurilla gráfica. Aunque la jugaras en el pasado, merece la pena recuperarla.

 

Volveré a decir, como no, que Lucas Arts nunca debió dejar de hacer aventuras gráficas. Una pena que los que hacen juegos ahora no echen un vistazo a estas maravillas del pasado para inspirarse y aprender un poquito.

de PopCapGames

de PopCapGames

No se si mucha gente conoce lo que es PopCapGames, igual a lo largo de la entrada más de uno recuerda haber caído de una manera o de otra en sus redes. Yo los conocí a través de yahoo (y Verillo) y por medio del Diamond mine un enganchante juego que consiste en hacer “trios” de joyas iguales. Las fichas, solo se pueden mover horizontal y verticalmente y cuando tienes tres o más ligadas, las fichas desaparecen y caen nuevas que te permiten nuevas combinaciones. Ahí empezó mi caída.

 

Otro de mis enganches fue con el Insaniquarium, un epiléptico juego que convierte tu pantalla en un acuario. Con una pequeña cantidad de dinero, compras un par de peces y los vas alimentando (tal cual). Cuando los peces van creciendo, empezarán a cagar monedas (¿por qué no?), que tu tienes que recoger para seguir comprando comida y más peces, muchos peces. Porque cuantos más peces tengas más monedas recogerás y más delirante será el juego. Finalmente las pantallas terminan con 387 peces que bloquean el procesador de tu PC, que no es capaz de soportar tanto pez amarillo que va de un lado a otro de tu pantalla. Poco a poco, hasta que consigas el dinero suficiente para pasar de pantalla irán muriendo, porque tu dedo no dará abasto en el botón derecho del ratón entre tanta moneda cagada y tanto bicho que alimentar.

 

Luego llegó, no recuerdo si exactamente en ese orden, el Rocketmania. El jueguecito de marras consiste en lanzar petardos conectando los explosivos con las mechas. Cuantos más se lancen a la vez, más puntos, y lo que es más importante, más aplausos del público. Cuando me cansé fui a por el Big Money, en el que paredes de monedas tienen que desaparecer gracias a tu estrategia, eliminándolas cuando están agrupadas en grupos de dos o más. Aquí has de planear cómo van a caer las monedas y cualquier movimiento puede ser fatal.

 

Más adelante, llegó a mis manos The 7 Wonders, con lo de moda que está ahora con lo de la Alhambra, no pude decir que no. Este juego es una versión mejorada del Diamond mine. La historia es la misma, pero con las piezas que van cayendo, unos operarios enanos van construyendo las 7 maravillas del antiguo mundo, así es. El Dynomite, que tantas monedas de 5 duros me costó en mi juventud (aunque en formato burbujas y no huevos de dinosaurio), también provoca la necesidad de chutes constantes. Los juegos de palabras, como el Bookworm tienen la pega de estar solo en inglés, y hay que estar muy al loro con el idioma para conseguir llegar lejos.

 

Luego vino el Alchemy, el Astropop, el Zuma, por los que pasé de refilón pero que también ocuparon un par o tres de tardes de mi vida. Y ahora estoy con el Peggle, que consiste en lazar una bolita con mucha habilidad para que vaya apagando bombillas, una especie de flipper con unos finales delirantes.

 

Aun me quedan muchos juegos por explorar, la verdad es que cuando salgo de una temporada muy enganchada suelo desconectar un poquito. Porque son muchas las horas invertidas y muy fuerte la sensación de poder haber construido en todo el tiempo empleado una reproducción de la torre de Pisa con palillos, a tamaño natural.

 

Uno de los ingredientes que hacen que no puedas dejar de jugar, o al menos de las que te enganchan en un principio (y que consiguen que apagues el interruptor del sentido común de tu cabecita) es que, cuando terminas una pantalla hay junto a tu puntuación un adjetivo calificativo. Que te califica a ti, a tu partida, a lo que has sido capaz de hacer. Y claro, al principio como jugador poco cualificado recibes puntuaciones míseras… lo que lleva a que el juego te diga cosas como:

 “Eres un simple repartidor de comida a domicilio”  

¿Cómo que un repartidor? ¿Pero qué es eso?  ¿Cómo se atreve este perro-unicornio-de colores-con alas a llamarme A MI, A MI (que me pegué cuatro años currando en Telepizza) repartidor? De eso nada, ¡se va a enterar! Derribaré este muro de monedas aunque sea lo último que haga.

 

¿Ah si? Pues ya la has cagado,  y no serás repartidor de pizzas, pero llevas todo el camino para  un yonqui de videojuegos estúpidos: gran decisión.

 

Vamos, que no dejo enlace ni nada de nada, porque esto no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Lean libros, amigos, lean libros.

 

Eso sí, tienes cualquier problema siéntate un rato con alguno de estos juegos y te olvidarás de todo lo que te rodea. Y que sepas que la sensación de que cualquier cosa, cualquiera, puede esperar a una partidita más no desaparece nunca. Y que la frase: “una más y vale”, nunca tuvo menos credibilidad. Allá cada uno.

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de Monkey Island

de Monkey Island

Las aventuras gráficas, como la fruta y los tomates, ya no saben igual de bien que antes. Será porque los ingredientes ya no son los mismos y no es fácil desplegar el nivel de humor Monkey Island o de cualquiera de las aventuras de Lucas Arts (que, no se por qué motivo, un día abandonó para desgracia de los aventureros gráficos).

 

La primera historia del Monkey, es un delirio de píxeles, nacido cuando todavía no era tan relevante que un juego te obligase a cambiar la tarjeta gráfica para ser de calidad. Para 1990, entre otras muchas joyas de la aventura gráfica, aparece El secreto de Monkey Island, que cuenta la historia de un joven Guybrush Threepwood que tiene el deseo de hacerse pirata. Ya en la primera parte del juego conoce a la joven Elaine, de la que se enamora perdidamente y a la que terminará teniendo que rescatar en todas sus aventuras. Guybrush es un tipo encantador, adorable, al que es tremendamente fácil cogerle cariño.

 

Nada es normal, ni mucho menos, en Monkey Island, ni en las islas colindantes. Son un delirio de gente extraña que se aglutina en terreno rodeado por agua, y contra las que Guybrush tendrá que enfrentarse. A veces por medio del  ingenio y otras veces en combate, mediante los duelos de insultos. En las primeras partes insultos como tales, y en las siguientes insultos que riman. Y si te quedas sin argumentos: Yo soy goma, tu eres cola. Aunque usar en demasía este argumento puede provocar una derrota en toda regla. Irás encontrando insultadores de diferentes niveles, una vez que hayas vencido a unos cuantos, tendrás argumentos suficientes para afrontar la lucha contra los más temidos detractores del honor. Todos de transición, hasta que llegues a enfrentarte al brutal pirata zombie LeChuck en todo el mar conocido del uno al otro confín. Que enamorado de tu novia Elaine, tratará de arrebatártela con mil y una argucias, que no solucionarás buscando un arma y disparándole, si no tratando de usar en todos y cada uno de los objetos que encuentres a tu paso, un pollo con polea. Porque Threepwood es así, y tú tienes que usar el maldito pollo con polea, caiga quien caiga.

 

Como siempre hago referencia a lo maravilloso que es un juego o una serie hecho por frikis para frikis, si hay algún estandarte de estas cosas, ese es Monkey Island. A lo largo de todas las entregas podemos encontrar infinitas referencias a películas de culto como Terminador, La princesa prometida, Star Wars, Superman, Los goonies… menciones a otras aventuras gráficas como Sam & Max, Day of Tentacle, Fulltrottle, Loom… Y referencias y frases sacados de infinitos libros. Incluso en la segunda parte hay un pequeño homenaje a las noticias de TVE.

 

Muchos personajes repiten entrega tras entrega además de nuestro protagonista. Murray, la calavera parlante es para mi el más emblemático. Él como todos va mejorando su imagen a lo largo de las entregas.

 

Hay quien dice, (que mala es la gente) que la saga de Piratas del Caribe está demasiado “inspirada” en el juego. Desde luego, hay que reconocerle el parecido a Barbosa con LeChuck, la primera pelea entre Turner y Jack ¿no es un duelo de insultos? ¡Que me aspen! Y la imagen de Turner recuerda sospechosamente al Sr. Guybrush Threepwood.

  

Ahora se están reeditando las últimas partes de la saga. Si todavía no las has disfrutado yo saldría corriendo a por ellas. Puede que uno se pierda algo ya que están plagadas también de referencias a las entregas anteriores, pero merece la pena jugarlas. Y si todavía no te ha devorado la nueva tecnología, no reniegas de tu Spectrum e incluso estás orgulloso de haber tenido un Sinclair, puedes encontrar las dos primeras entregas en cualquier página de abandonware. Eso sí, redescubrirás lo que era jugar a las aventuras gráficas a la vieja usanza.

 

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Creo que podría pasarme horas y horas hablando de este juego, pero será mejor que vuelva al maravilloso mundo en el que estoy sumergida. Sin monos de tres cabezas, ni calaveras parlantes, ni insultantes piratas, ni vendedores de seguros, ni caretas de tofu gigantes, ni pollos con polea, ni nada.

de Diablo

de Diablo

Este es el mejor juego de ordenador al que he jugado. El principio del rol, con todas las letras. Lo mejor de este juego es que puedes rescatarlo en cualquier momento, no pasa el tiempo por él. Y volver a jugarlo una y otra vez no es nada aburrido, si no más bien todo lo contrario. Con la gracia añadida de que los mapas son aleatorios y los enemigos tampoco siguen los mismos patrones cada vez que arrancas el juego. Este gran clásico es el destructor del botón derecho del ratón por antonomasia.

 

El sistema no es complicado, comprar la mejor arma que puedas y lanzarte a escabechar bichas por los mundos. De paso, hay que tratar de ir consiguiendo el mayor número de monedillas para poder ir mejorando tus armas y sobre todo armaduras para ponérselo difícil a los que intentan acabar contigo.

 

La trama: El demonio más peligroso de todos, que estaba recluido en una prisión, ha escapado. En su peregrinación va destruyendo poblados a su paso, y liberando a sus generales. Ahí es donde entras tú. Tu misión será perseguir a Diablo en su viaje, en tus salidas tendrás que ir ayudando a los aldeanos que te piden ayuda y te encargan distintas misiones, por las que verás muy gratamente recompensado. Deberás completarlas todas hasta llegar a enfrentarte a todos y cada uno de los acólitos que Diablo va liberando a su paso. Las pequeñas misiones serán para ti una fuente de experiencia, dinero y recursos. Durante cada uno de los viajes deberás ir pensando cual es tu objetivo final y equipándote bien para poder destruir al monstruo de final de fase, que te lo pondrá difícil. Salir con la adecuada experiencia y equipamiento a las batallas puede salvarte de muchos marrones y de repetir una y otra vez el juego hasta desesperar, con el fin de recuperar tus alijos.

 

La salida de la segunda parte, que es más bien una expansión del juego, estuvo llena de polémica, ya que tenía muchas problemas técnicos a la hora de jugar on-line y la gente estaba muy escéptica. Curioso, porque no había mucho más que añadir, si acaso incluir nuevos objetos mágicos y nuevas armas. Pero poco más. Y es eso lo que hicieron. Alargar un poquito la historia y hacer de la vida de nuestros magos, caballeros, hechiceras… un poquito más próspera. Además de que añadieron nuevos personajes que a mi personalmente no me agradaron demasiado. De todos modos tengo que añadir que en los juegos de rpg soy un jugador muy clásico y tiendo a elegir personaje en función el tamaño de sus brazos. Cuanto más grandes, mayores armas podrá llevar, mejores escudos y armaduras más pesadas. Así que siempre me quedo con el guerrero o el gigante machacón que va delante en el grupo y es el primero en encajar y golpear. En su segunda parte también incrementaron la capacidad de inventario. Que para aquellos que estamos encantados de comerciar con herreros medievales fue un acierto en toda regla.

 

La comunidad de jugadores on-line, sigue siendo numerosa, y hay mucha gente que mantiene sus webs a pesar del tiempo pasado desde la salida del juego. Los jugadores cambian compran y venden objetos por euros, es decir que se puede hacer negocio. E incluso hay gente que se dedicó a diseñar programas para dejar el juego funcionando y conseguir más objetos mágicos. El juego ha generado comics e incluso varias novelas, no puedo recomendarlos (ni los unos ni las otras) porque no las he leído, aunque me temo que tampoco lo haría aunque lo hubiese hecho, la verdad.

 

Pues eso, que es imprescindible. Eso sí no recomiendo llevárselo en el portátil cuando uno se va de viaje. Porque las salidas culturales o playeras no serán lo que más te motive para levantarte de la cama.

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de Kingdom hearts

de Kingdom hearts

El gran juego para machacar la X de tu mando Play Station. No importa que sea nuevo y acabes de estrenarlo hace unas horas. Cuando termines el juego la X ya no funcionará correctamente.

 

Dicen los expertos que este es un rpg orientado, en un principio, a aquellos que quieren introducirse en el mundillo de estos juegos o para la parte más joven de la familia. Claro que aunque yo tampoco soy ninguna experta, he jugado a algún rpg ya y este tampoco me parece tan aburrido. Hay conjuros, armas que puedes ir mejorando y una aventura que aunque es un tanto lineal está bien sostenida. Yo al menos no necesito mucho más.

 

Este juego aúna a los personajes de Final Fantasy con los protagonistas de Disney. Sora, un niño que vive en una isla con otros chicos de su edad, lleva unos cuantos días teniendo sueños extraños. Siente que tiene que salir de la isla, en la que lleva toda la vida atrapado a conocer nuevos mundos. Y así prepara su viaje con sus compañeros Riku y Kairi. Lo que en principio parece un viaje imposible, se ve precipitado por la aparición de los sincorazón, las criaturas que aparecían en sus sueños y que ahora saltan a la realidad. Unos bichejos Disney que se dedican a robar el corazón a la gente y a incrementar su ejército con lo que queda de los cuerpos descorazonados. Sora, aunque él aun no lo sabe, es el elegido para terminar con la oscuridad que se va extendiendo por los distintos mundos, aunque su viaje está motivado en un principio por la pérdida de sus amigos.

 

Paralelamente el rey Micky (Mouse) sale de su mundo también para tratar de paliar esta oscuridad. Deja recado a sus discípulos Goofy y Donald de que salgan a ayudarlo. Y en ello están, cuando se encuentran con Sora y forman equipo para luchar contra el mal.

 

Con una nave espacial se recorren los distintos mundos de las películas de la gran factoría de dibujos animados. Enfrentándose a los malos más malos de las distintas historias y colaborando con los héroes de las mismas que luchan a tu lado. También habrá encuentros con diversos personajes de Final Fantasy con los que a veces deberás enfrentarte y otras muchas estarán de tu parte en las batallas. La jugabilidad es bastante buena, y muy, muy sencilla. Como he dicho al principio prepara tu dedo pulgar sobre el botón de la X y no esperes separarlo casi nunca.

 

Lo que en principio parecía plantearse como un juego de rpg para niños, tuvo un éxito en el mercado inimaginable y se ha convertido en juego de culto, de esos que llenan páginas y páginas de Internet, despiertan el fanart de sus seguidores y provocan fantasías alternativas, foros, y discusiones de lo más absurdas para los no entendidos. El éxito en las ventas sorprendió a los propios creadores, que esperaban limitar su salida a Japón, donde alcanzó tales cifras, que hicieron que su salida se extendiese al resto del planeta. Como siempre que hay algo de este tipo los ingresos disney se vieron incrementados por la ingente salida de merchandising de todo tipo.

 

La saga, que hasta ahora consta de dos juegos para la Play2 promete ampliarse, Disney quiere lanzar el KH3 e incluso se habla de una versión para PSP.

 

Hay que estar preparado para recorrer los mundos Disney, estar dispuesto a recibir dosis ingentes de colores y de aventuras. No es nada complicado avanzar por el juego y merece mucho la pena probar, aunque solo sea la primera parte. Son 10 eurillos de nada en edición platino.

de God of War

de God of War

Bueno, pues estrenaré sección hoy, ya que me he dejado el lápiz con lo que quería publicar en casa. Me animaré e iré a por los juegos de ordenador y/o consolas. También soy un poquito gamer, si señor. No todo lo que me gustaría, porque en primer lugar (como no) me falta tiempo, y en segundo, no soporto los juegos en los que tienes que recorrer tres horas de juego para poder grabarteY que cuando te matan a las dos horas y media, tienes un bug y se te queda colgado. Esos juegos que te hacen conocer esa sensación que nunca antes habías padecido: querer asesinar a alguien, la furia descontrolada, la ira destructiva. Y en el fondo sabes que tu televisor es caro y que tendrías que ahorrar demasiado para comprar otro, eso es lo único que te frena para introducir la consola en  su interior. Y el cenicero y la mesita y el sofá y tu pierna derecha… Aunque mejor lo tiro todo por la ventana, ¿cuál será la dirección de ubisoft? ¿Llegaría hasta allí si lo lanzo con la suficiente fuerza? ¿Y la pierna? ¿Qué hago con ella? 

Pero bueno, este no es el caso God of War. Este juego es para mi, sin lugar a dudas, el mejor que ha salido desde el nacimiento de la PS2. Por el momento solo he jugado a la primera parte, acaba de salir la segunda, y por supuesto tengo reservada mi copia desde hace ya unos meses, pero aun no he tenido tiempo para ir a buscarla. Llevar un blog, ir viendo series, leer tebeos y libros, dejarse los ojos y los dedos con los juegos, y acudir a las innumerables bodas y despedidas de soltera que pueblan este año… no me deja tiempo para casi nada más, es muy dura la vida del friki con amigos casaderos.  

Por suerte, el juego ha salido para la PS2 y aun se puede disfrutar de él sin gastarse 600 eurazos. La historia que cuenta God of War, es la de un espartano (Kratos) capitán de un ejército. Un tipo duro y temido que contaba sus batallas por victorias. Hasta que un día le tocó enfrentarse a los bárbaros. Su ejército estaba siendo destruido y él estaba a punto de morir a manos del… ¿capitán? (me lo invento, que llevo muy mal esto de las jerarquías) del ejército bárbaro cuando pide ayuda a Ares y le entrega su alma a cambio de la victoria. Ares, que siempre ha sido muy de aceptar almas, le echa una mano. Pero nada es gratis con los dioses del Olimpo (cualquier fan de Xena debería saber esto) y además de perder su alma, pierde a su familia también. Kratos, ya sin alma, se convierte en un despiadado asesino que va por todos los pueblos destrozando todo y a todos los que encuentra a su paso.  

Ares no es capaz de matar del todo su humanidad y finalmente, abrumado por todo lo que ha hecho hasta ahora el protagonista decide romper el pacto y ya de paso suicidarse, y es ahí donde comienza el juego. Los dioses del Olimpo le rescatan, ya que aun tienen una misión final para él, un desafío al que Kratos no puede negarse, enfrentarse al mismísimo dios de la guerra. 

Es difícil resaltar alguna de las cualidades del juego frente a las demás. Gráficamente no tiene crítica posible, a medida que avanzas los escenarios van sorprendiéndote un poco más, aun cuando creías que ya no era posible (impresionante cuando caminas a lomos de Atlas, llegas hasta a sentir el vértigo). Y las animaciones (llenas de flashbacks en los que se cuenta el pasado de Kratos) están cuidadísimas, tanto que a veces preferirías dejar de jugar y ponerte a ver la película completa. La jugabilidad es de 10, el personaje se controla muy fácilmente y los controles, combos y saltos son sencillos aunque rápidos. Lo que te permite desarrollar las habilidades de juego sin tener la sensación de tener muñones en lugar de manos, pero sin aburrir Es posible usar con destreza todos los botones una vez pasados los cinco primeros minutos de juego.  

Por otro lado, la historia no pierde consistencia en ningún momento, no hay tregua posible para el pobre Kratos. Los enemigos van creciendo en dificultad, pero nada es insuperable. Al igual que los puzzles, todos tienen su lógica y aunque pueden sacarse al azar están ligados al juego y no puestos ahí porque sí. La música es algo a lo que no suelo dar importancia, a no ser que sea excesivamente repetitiva o termine por hacerse molesta, pero es que en este caso hay que decir que acompaña a la perfección a los acontecimientos que vas viviendo a medida que avanzas por los distintos escenarios. Hasta el doblaje al castellano es bastante bueno. El respetan las figuras mitológicas, y los dioses están muy bien elegidos y bien representados. Vamos, que el juego es una aunténtica maravilla. 

Te atrapa, es muy fácil sumergirse en el juego. Por no hablar de los niveles de enganche a los que se llega: no vas a poder dejarlo, pensarás en él casi todo el resto del día que no pases dándole caña y descubrirás que el término “necesario” adquiere una relatividad que no había tenido antes aplicado a las acciones: ir al baño y comer. Si tienes una play 2 y aun no has jugado, sal a comprarlo. Se puede encontrar en Platino el primero, y por un poquito más de pasta el segundo. Aunque como siempre pasa con los juegos, si tienes la paciencia suficiente, terminará bajando. 

Veremos lo que nos depara la segunda parte…

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