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Soy fans y me he hecho un blog.

Fans Flims

de El guerrero rojo.

de El guerrero rojo.

Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que he leído por la red: la película El guerrero rojo, es un cúmulo de despropósitos. Empezando por el reparto, pasando por decorados, ambientación, guiones… salvando únicamente la música (bueno, la salvo yo, que algunos ni eso). Pero a mi me encanta. Alimenta esa parte de mi que tan fascinada se ve por las películas de serie que van de la C a la Z, y que tan poco cultivo porque ya tengo yo bastante con lo mío como para meterme en más cosas.

 

El guerrero rojo es una oda al cartón-piedra y a las cutre-maquetas. Por si alguien no conoce la historia de esta chica pelirroja tan moderna y yeyé, haré un mini resumen, para variar. Siempre de la película, eso que quede claro, ya que este personaje viene del cómic y no he tenido el placer de seguirle la pista en el papel.

 

La reina Gedren, que es en este caso la némesis malamalisima de Sonja, mata a la familia de la pelirroja protagonista. Y ella, animada por una visión que le concede unos ciertos poderes para luchar, se pone en camino para llevar a cabo una venganza mutilando a todo aquel que se le ponga delante. No tanto como la Novia de KB abajo mencionada, pero cercenando cabezas a tutti. Al principio parece que ella le tiene como asquete a los hombres, y la hacen prometer que para conservar sus poderes no deberá enamorarse nunca de un hombre que no pueda ganarle en combate. Hasta aquí todo va bien (más o menos).  Pero por el camino se encuentra al gran guerrero Kalidor, que es Chuachi, en la época que cortaba cabezas con la espada a los malos (ahora les pone inyecciones) y con un niño-príncipe de cuyo nombre no quiero acordarme estúpido e insoportable, que se dedica a maltratar al único esclavo que le queda vivo (y que viste de una manera tan absurda como él), tras el paso de la malamalisima Gedren por su reino.

 

A partir de ahí, todos empiezan a hacer cosas absurdas y sin mucho sentido, vease:

 

Kalidor y Sonja pelean de repente cuando no viene a cuento y sin sentido. Supongo que, por la cosa de que ella quiere perder y pillar cacho.

Luchan contra una maquina con forma de dragón japonés que está bajo el agua estancada de una cueva, del que solo se ve la cabeza, y que luego utilizaron para poner en el primer vagón del Dragon-Khan.

Sonja reprende al niño sin parar, en lugar de cortarlo en dos partes, que es lo que quiere todo espectador.

 

Y así hasta que llegan al templo, donde se encuentra la mala y empieza el despliegue cutre pop de la película, que no es que antes no hubiera pero en esta parte lo meten en dosis exageradas. Sonja que intenta cargarse la mala que es medio maga, medio guerrera, medio mongola. La Gedren le tira los tejos a Sonja, mientras ella, que espabilada tampoco es, no se entera de que es mejor hacer el amor y no la guerra y la persigue por todas partes soltando mandoblazos al aire mientras ella se teletransporta. Mientras, el niño repelente y el gordito bonachón buscan una manera de salir del templo, porque al entrar se les cierra la puerta (que tiene detector de movimiento), eso o que algo había que buscar para meter al niño (que nunca debió aparecer en la peli, porque es un absurdo) durante las escenas finales. Y Kalidor, pues por ahí está ¿a quién le importa?

 

Todas las escenas del templo son un delirio de colorido, con habitación llena de velas incluida, lo que me hace pensar que el cartón-piedra no es inflamable. Los vestidos todos exageradamente dorados y mezclando colores chillones. Si la historia termina con Sonja y Kalidor arrimando cebolleta, lo dejaré en el aire, aunque sea previsible la respuesta no quiero romper esa parte de “encanto” que tiene la película y que tanto desasosiego provoca durante el visionado al espectador.

 

Para mi la peli no tiene desperdicio, eso sí, puede llegar a decepcionar a la gran mayoría. Otro día le dedicaré un post a Superwoman y Flash Gordon, las películas. Que son del estilo: de las que empiezas y no puedes moverte hasta que terminan, no por el guión si no por ver el siguiente cutre-paso que el director tenga a bien regalarnos.

 

Ah, por cierto, van a hacer un remake con Rose McGowan, y yo como la adoro (aunque siempre he sido mas de Prue) y me chifla la peli original, no pienso perdérmela. Esperemos que sea, al menos, la mitad de cutre. Y que ella lo haga tan horrosamente mal como la Nielsen (que gran mujer). Me daré por satisfecha.

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de Kill Bill (1 y 2)

de Kill Bill (1 y 2)

¿Alguien recuerda lo que dije en el post anterior sobre regalos? Sobre lo que molan los regalos y tal… bueno, pues dicen que Kill Bill fue el regalo de 30 cumpleaños que le hizo Tarantino a Uma Thurman. Yo no cambiaría mi antología de Ana Belén por el guión de Kill Bill (sobre todo porque ya la han hecho y me daría una pereza horrible tener que ponerme en forma para poder rodarla), pero a Uma le debió hacer bastante ilusión lo de KB, digo yo. Mientras lo abría, seguro que pensó: vaya, otra recopilación de los superhéroes de Marvel que me trae el friki este. Y luego: Zas! En toda la boca! Un pedazo de guión con un personaje protagonista creado todo para ella. Tuvo que dormir muy feliz esa noche.

 

El argumento de esta gran película es simple, y supongo que ampliamente conocido. Bill es un mafioso que dirige a un grupo de asesinas, las DiVAS  (Deadly Viper Assassination Squad). El día de la boda de una de miembras (¿cómo resistirse?) del grupo, las DiVAS intentan matarla. La pobre Beatrix Guiddo, que está embarazada de Bill, recibe una paliza y un tiro en la cabeza. Beatrix, entra en coma y despierta a los 4 años, con muchas ganas de vengarse. Sus objetivas (esto ya es abuso, lo admito) son Vernita Green,  O-Ren Ishii, Budd (el hermano de Bill) y Elle Driver, aunque no necesariamente en ese orden, o si.

 

Para mi, la película es una auténtica joya, cada escena, cada diálogo, cada secuencia serían dignas de análisis, llena de gazapos intencionados y de exageraciones sangrientas. Acompañar a la Novia en su venganza ha sido una de las experiencias más divertidas que me ha dado el cine (en mi vida normal vivo cosas mucho más intensas, por eso matizo). Y las interpretaciones de Uma, David Carradine, Lucy Liu y Daryl Hannah me parecen geniales, aunque claro, si yo volviera a nacer y me diera por hacerme cómica mataría por un papel como el de Hannah en KB

renunciando, si hiciera falta, a un trozo de mi dedo de la mano derecha.  Con parche en el ojo (y pata de palo si hiciera falta) silbando por los pasillos del hospital la banda sonora de la película. Creo que, en realidad, daría lo que fuera por ser cualquiera de los 88 maniacos desmembrados por una katana de Hattori Hanzo.

 

¡Qué grande es el cine! ¡Y qué grande Tarantino cuando se pone! Me abstendré de comentar lo que pienso de cuando no se pone…

de Hairspray

de Hairspray Me han abierto un enorme centro comercial al lado del trabajo perfecto para, cuando sales de trabajar tras un gran día de trabajo donde todo te ha ido “estupendamente bien”, ir a vaciar la tarjeta de crédito. Yo no soy mucho de comprar ropa, y eso me salva de ser un ser humano arruinado, pero claro, hay una Fnac dentro. Creo que desde el mes que está abierto he comprado libros para leer hasta el 2015 y algún cómic que otro para llenar los tiempos entre lectura y visionado de las series y películas que han ido cayendo.

El caso es que el mayor acierto de estas incursiones ha sido comprar Hairspray. Cuando se estrenó, me tiró un poco para atrás el hecho de que John Travolta saliera vestido de mujer entrada en carnes y mal maquillada, pero las críticas eran tan buenas y había leído y escuchado cosas tan majas sobre este musical que me arriesgué a comprarlo. Cinco minutos de visionado, fueron suficientes para ver que era una gran compra. Los cinco minutos en los que se canta la primera canción “Good morning Baltimore”, que es tras terminar la película, es la música que suena en mi teléfono cuando me llaman.

Ahí va un mini resumen: Hairspray es la historia de Tracy, una chica gordita de Baltimore que sueña con convertirse en una bailarina de un programa de la televisión local. Enamorada, como todas las niñas de su edad de uno de los chicos que canta en el show, se propone ser una de las bailarinas del espectáculo. Abrigada por su máxima de que el límite de lo que puede hacerse lo pone cada uno, se presenta al casting y es seleccionada. Y así, se convierte en lo que siempre ha soñado, una pequeña estrella a la que todos admiran. Una vez en lo más alto, lejos de olvidarse de sus viejos amigos, Tracy se dedica a vivir la vida como ella la ve, en igualdad con sus compañeros negros. Poniendo en peligro sus sueños por luchar por un mundo como ella entiende y cree que debe ser.

Hairspray es un musical para amantes de musicales. Las partes habladas no dan paso a los números musicales, si no que es al revés. De hecho, los productores tuvieron que eliminar un par de números del espectáculo de Brodway para hacer la película.

Es un remake de otra del mismo título dirigida por John Waters, el director de Pink Flamingos (que nos presentó al gran público a la exuberante Divine). Y muchos de los actores de la primera película aparecen en esta versión haciendo pequeños cameos. John Waters incluido. Un día tengo que hacer una entrada para John Waters, apuntado en la agenda queda.

El reparto es de quitarse el sombrero, yo personalmente me quedo con los chicos de negro day, y con la estupenda Queen Latifah con dos actuaciones estelares: Big, Blonde and Beautiful y I Know Where I've Been que te dejan clavada en el sofá y con ganas de estar aplaudiéndole tres días seguidos. Por supuesto Michelle Pfeiffer, fantástica, derrochando glamour y maldad cada vez que aparece en escena (sobre todo en su número musical (The Legend of) Miss Baltimore Crabs) y Amanda Bynes, la amiga de Tracy que no canta, pero no le hace falta. Las letras, divertidas a más no poder (I Can Hear the Bells), comprometidas y con declaraciones de amor tan bonitas como las que se cantan Travolta y Christopher Walken (You are Timeless to Me), los padres de Tracy.

Una película pro integración, de los negros y de los que no queremos ser como Michelle Pfeiffer (me refiero a delgadas, no a fantásticas). Y por supuesto imprescindible. Para hacerle una peana y ponerla en un sitio privilegiado del salón.

de Fred Astaire y Ginger Rogers.

de Fred Astaire y Ginger Rogers. Me gusta el claque. Si tuviera algo de ritmo y fuera capaz de mover mis dos pies a la vez manteniendo mis manos en una posición decente y sin caer de bruces al suelo, hubiese luchado por dedicarme al espectáculo. Una voz que acompañase no estaría nada mal tampoco, la verdad, pero bueno es lo que hay. En parte, la culpa de este gusanillo, que no podré matar nunca como no sea a golpe de donuses, la tienen los dos señores de arriba, los de la foto. Así como ha gente que ha visto 137 veces la trilogía de La guerra de las galaxias, yo me he visto las pelis de Fred y Ginger miles de veces. No todas, porque estoy hablando la época en la que tenías que esperar a que hubiera suerte y la televisión decidiera emitir alguna, y te funcionase la programación del video y nadie te grabase encima o te apagase el aparato por la noche.

Bueno, al turrón, a hablar de estos mozos: el caso es que Ginger, tras unos cuantos éxitos en el teatro y de hacer de la secundaria más encantadora de La calle 42, conoce a Fred en la RKO y ambos ruedan su primera película juntos. Ella bailaba poco para él y él no era tan actor como ella, pero poniendo cada uno un poco de su parte, hicieron una de las parejas más perfectas del cine. Aunque sí tengo la sensación de que ella terminó considerándose más bailarina que él actor. Por poner una curiosidad, Ginger, cuando bailaba junto a Fred siempre, siempre, llevaba vestido largo para disimular alguna de sus carencias en el baile, supongo que eso ayudó a que las cosas fueran así. Y él era taaan bueno bailando que qué importaba que no se metiera en el papel… pues nada.

Otra curiosidad es que en todas sus películas, unas 10, nunca se dieron un beso. Mucho cheek to cheek pero de morretes nada. Dicen las malas lenguas que es porque no se llegaron a llevar nunca bien del todo, que realmente no se soportaban. Él debía ser muy duro en los ensayos y con las coreografías y a ella le debía costar compartir atenciones con el bailarín. Es curioso porque en todas las declaraciones que hay de ambos, cuando hablan el uno del otro siempre hay halagos profesionales, pero pocas flores personales, tampoco críticas también es cierto.

El caso es que La alegre divorciada, Sombrero de copa, Ritmo loco… han sido películas con las que he crecido, divertidas, con unos secundarios buenísimos, argumentos un poco tontos, grandes bailes y EL vestido. El vestido de Ginger en Sombrero de copa cuando bailan y cantan “Cheek to cheek”, lleno de pelicos que se desprendían al bailar y que hizo que tuvieran que repetir las escenas del baile miles de veces… ¡Ay! Quien fuera una rubia de ojos azules con mucho desparpajo en los 40…

de los Telefilmes (aunque me pese)

de los Telefilmes (aunque me pese)

Ayer tuvimos visita en casa, un par de amigos que además de jóvenes y guapos andan sobradamente preparados, unos de esos JASP de los que tanto renegamos en nuestra época, cuando todos éramos X. Aunque la X, como no era de X-men, tampoco nos gustaba mucho. Bueno a lo que íbamos, que nos pillaron viendo JAG Alerta roja, porque una va de lista y de aficionada a las series de calidad pero reconoce que en las tardes de asueto, se sienta frente a la tele y se traga todito lo que dan. Con JAG me pasa como con los telefilmes serie B (W en realidad, ya que está la cosa de letras hoy) que ponen en A3 y T5 los fines de semana a medio día. Refugio de muchos actores, antes triunfadores en la tele, secundarios de cine y buscadores de oportunidades. Uno los ve empezar y piensa: “Buah, ya empieza otra mierda de estas” pero casi siempre comete el error de no cambiar el canal en ese mismo momento. Así que 45 minutos después se descubre una hundida en el sofá por la angustia, contagiada del desasosiego de la protagonista que no sabe si el cancer, un peligroso violador en serie, un voayer que la acosa, o su actual pareja (que parecía perfecta al principio pero luego resultó ser un maniaco obsesivo) van a terminar con su vida de estadounidense media.

 

Y ahí estás tu, llamando para retrasar el café vas a tomarte con tus amigas porque necesitas saber, más que cualquier otra cosa en el mundo, si el psicópata de las fotografías es el novio o el policía. Y lo peor es que cuando termina, cuando el malo después de recibir un tiro en el pecho vuelve a levantarse y a atacar a la chica, cuando el novio o el policía (el que no haya resultado ser el acosador) acaba de resolver el misterio pero se encuentra metido en un atasco y no va a llegar a tiempo para salvar a la churri de turno, cuando ya no tiene salida pero al final ella se defiende y le incrusta la imitación de yadró (¿o lladró?) en la cocorota al susodicho, entonces es cuando peor te sientes. Cuando te das cuenta de que has malgastado dos horas cuarenta y cinco (con anuncios) de tu vida viendo esa ponzoña de la que ya conocías de sobra el final. Entonces te vistes rápido, buscas una excusa para tus amigas y te vas a tomar el café al que llegas 20 minutos tarde. Y cuando vuelves a casa rezas para que en la AXN no estén poniendo JAG. Supongo que esa es una de las consecuencias de ser tele adicta.

 

Y como no se me ocurre ninguna foto para poner sobre los telefilmes, he elegido una de Shannen, que ella es muy de telefilmes y mi embrujada favorita. Yo la encuentro majísima.

de Almodóvar

de Almodóvar

Yo es que soy muy de Almodóvar. Estos días, en los que apenas puedo acercarme al blog en el trabajo, ya que han venido a instalarnos firewalls, antivirus y seguridades varias, he estado pensando en si hacía algún cambio en este y escribiendo alguna cosilla suelta por si puedo burlar las seguridades y puedo entrar para dejar algo escrito. El caso es que me ha apetecido mucho cambiarle el nombre y ponerle como empieza esto: Yo es que soy muy… de lo que sea. Pero bueno, supongo que cuando le puse ese nombre lo hice por algo y que en ese momento para mi tendría algún significado, así que voy a respetarme.

 

En fin, tras esta reflexión aguda y mordaz de persona que se ha levantado a las siete de la mañana y aun no ha tomado café, pasaré a relatar los motivos de mis admiraciones por Pedro (con e y o largas).  Empezaré, por decir lo que menos me gusta de él, que en este caso, y como ya he comentado en la entrada de abajo, es Pé. Y en el contrapunto están mi amor y mi pasión por Pedro dirigiendo a Carmen Maura (con el permiso de Victoria Abril, por supuesto). Mi tándem favorito del cine español, respetando siempre a Esteso y Pajares (tanto por grandes  como por tándem). A lo que íbamos, si Almodóvar hubiese nacido mujer, debería haber nacido Carmen Maura, y viceversa. Adoro todas o casi todas, mejor dicho, las películas que han hecho estos dos juntos. Me emocionaron cuando las vi hace un tiempo y me han apasionado cuando las he vuelto a ver. Y toda la historia de la reconciliación, y el trocito de muro de Berlín, que a Mapis y a mi nos encanta. Que bonito y que culebronesco.

 

Me parece indiscutible que este hombre es genial. Y mucho menos desde que un día llegué a mi casa y me encontré a mi madre fascinada viendo Entre tinieblas. Teniendo en cuenta que mi madre no es muy de que le toquen a las monjas, ni de drogarse, ni de Almodóvar (no sabe la pobre lo que se está perdiendo y lo digo por las monjas, sí) me sorprendió que me dijera: “Hija, no me extraña que digas que este hombre es un genio. ¿O fue tu hermana la que me lo dijo?” En ese momento Marisa Paredes acababa de chutarse y todo se veía en azul verdoso, le dije que había sido mi hermana.

 

Si existe alguien en el mundo, al menos en el mundo que entra a leer esto que no haya visto sus películas, mis recomendaciones del trimestre son: Mujeres, que es mi favorita, Entre tinieblas, Todo sobre mi madre (que si no Mapis me mata), Pepi y ¿Qué he hecho yo para merecer esto?. Y si gustan váyase entonces completando la filmografía, ignorando a poder ser Carne trémula o viendo solo los trozos de Pepe Sancho y Ángela Molina.

 

Dicen algunos de sus detractores que Almodóvar siempre hace películas de lo mismo. Como la gente es mucho de hablar pero poco de comunicarse y siempre se quedan ahí, y yo soy muy de indagar, siempre sigo preguntando. Al final la respuesta siempre es la misma: No sé, ya sabes, que hace películas de maricones y eso (¿y eso? ¿qué eso? ¿mujeres? ¿monjas? ¿transexuales? ¿paralíticos? ¿muertas? ¿madres?). Curioso, porque Bigas Luna (por poner un ejemplo) hace películas siempre de heterosexuales y nadie dice lo mismo de él. Será porque sus películas son aburridas y pone músicas ambientales muy rollo psicológico-intelectual. Ahora que lo pienso, he nombrado a este hombre y aun no me he terminado de ver una peli suya. Que demagoga que soy. Y como molo al usar la palabra demagoga. Dentro de poco me voy de tertuliana a la radio. O al programa de la Campos, que vuelve a T5.

 

Bueno, después de tantos días sin escribir nada, ya está bien por hoy. Voy a sumirme en el glorioso mundo de la planificación. Que poco he hablado de Almodóvar ¿no? Pero oyes, la foto que he encontrado es majísima. Y prometo que me gusta muchísimo. Es igual, ustedes no se lo pierdan sus pelis.

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de Cabaret

de Cabaret

Willkommen, bienvenue, welcome!
Fremde, etranger, stranger.
Gluklich zu sehen, je suis enchante,
Happy to see you, bleibe, reste, stay.
 

Cabaret cuenta la historia de una joven cabaretera, un tanto casquivana, llamada Sally Bowls. Que trabaja en el Kit-Kat Club. 

Mama
Doesn't even have an inkling
That I'm working in a Nightclub
In a pair of Lacy pants.

So please, sir.
If you run into my Mama,
Don't reveal my indiscretion,
Give a working girl a chance.
 

Bye-Bye, Mein Lieber Herr.
Farewell, mein Lieber Herr.
It was a fine affair,
But now it's over.
And though I used to care,
I need the open air.
You're better off without me,
Mein Herr.
 

Y de un joven escritor británico que viaja a Berlín para terminar su libro, y en la pensión donde se aloja, conoce a la chica y se enamora.

 I... met... this...
Truly remarkable girl
In this really incredible town,
And she skillfully managed
To talk her way in to my room.
I have a terrible feeling I've said
A dumb thing.
Beside, I've only got one narrow bed.
 

Conocen a Maximilian, un rico mecenas que se enamora de ambos y con el que se van a vivir una temporada. 

mc-I sleep in the middle,
g1-I'm left,
g2-Und I'm right
 

Temporada en la que se precipitarán las cosas para terminar… digamos que no tan bien como hubiese sido deseado. Lo que no está nada mal para una peli americana.

Everybody loves a winner
So nobody loved me;
'Lady Peaceful,' 'Lady Happy,'
That's what I long to be
All the odds are in my favor
Something's bound to begin
It's got to happen, happen sometime
Maybe this time I'll win

A  través de las vivencias de los protagonistas, vamos viendo de fondo el alzamiento de los nazis en Alemania. 

The branch of the linden is leafy and green,
The Rhine gives its gold to the sea.
But somewhere a glory awaits unseen.
Tomorrow belongs to me.
 

Impresionante y metafórica escena en la que se canta esta canción. Casi tan grande como la, mil veces “homenajeada” escena de Sally cantando en la silla. Una película absolutamente imprescindible. De culto, para ver una, dos, tres y mil veces, aprendérsela de memoria y adorar. Si se tiene la oportunidad de ver en vivo (y en inglés) no perder la oportunidad, por favor. Si no estuviera TRHPS sería mi película favorita.  

La Minelly y el York se salen, están brillantes, únicos. Es estúpido pero aun sigo teniendo esa sensación de que Liza todavía es recuperable y que si quisiera podría volver al cine y dar un último pelotazo. Pero vamos, más que nadie, a ella se le podría aplicar lo de:  

And as for me,
I made up my mind back in Chelsea,
When I go, I'm going like Elsie.

Start by admitting
From cradle to tomb
Isn't that long a stay.
Life is a Cabaret, old chum,
Only a Cabaret, old chum,
And I love a Cabaret!

de A chorus line

de A chorus line

Pues esta, aunque no sea lo habitual, es una de mis pelis de la infancia. Insisto que por influencia de mi tio y mi hermana he dedicado mucho tiempo a aprender coreografías y canciones de películas musicales. Eso siendo una aunténtica negada para entonar una sola nota con mi voz, por no hablar de mi patoserío en lo que a bailes y danzas varias se refiere. Tantas entradas seguidas hablando de la familia, empiezo a pensar que mi vida no es muy normal, pero que vamos a hacerle. Estas cosas de la infancia son las que más terminan por marcarte.

 

A Chorus line es la historia de una audición para un musical. Cientos de jóvenes se presentan a las pruebas ilusionados por conseguir alguno de los papeles. Entre ellos Cassie, la ex novia del director-productor Zach. Poco a poco los aspirantes son desechados hasta que solo quedan sobre el escenario una línea de bailarines-actores-cantantes, de los que solo la mitad tendrán un sitio en el espectáculo. Uno a uno, los aspirantes van contando o cantando sus vidas, sus currículums, sus miedos y sus sueños.

 

Zach (Michael Douglas) ejerce de Risto Mejide, sentado en su mesa va juzgando a los participantes, entre cigarrillo y cigarrillo. Y tratando de que la aparición de su ex no ponga en peligro la preparación del musical. A pesar de todos los recuerdos que vuelven con ella, y de las que nos hacen partícipes a través de varios flash-backs (que por mi se podrían haber ahorrado, puede que porque sean los números que menos me gustan, puede que porque le tenga una manía insana al Douglas que me provoca ardores de estómago, no lo se). Los aspirantes pasan todo el día de pie en el escenario, en línea, esperando su turno, escuchando a los demás y esperando el veredicto final del productor. Más o menos como tú, con la diferencia de que tu estás sentado en el sofá y apenas bailas, aunque cantar cantas más que ninguno.

 

Sin espoilear, al final pasan los que molan. Los que peor caen, se quedan atrás.

 

Una peli llena de mayas y calentadores, frustraciones e ilusiones, imprescindible para los amantes del musical. No sabría si atreverme a recomendarla a los profanos. Aunque para mi es uno de los mejores musicales llevados al cine.

de Austin Powers

de Austin Powers

Cuando te das cuenta de que te has convertido en un fans de una película como Austin Powers, que te sabes partes de sus diálogos y que repites gestos de las escenas más emblemáticas de la saga cuando estás con tus amigos, te das cuenta de que ya no podrás rebatir a nadie cuando te llamen friki. Y hasta empiezas a alegrarte de que exista un día del orgullo friki y esperas con ansias el pack con las seis películas de la Guerra de las galaxias, sin disimulo. Después de todo, eso no va a delatarte tanto como que acerques tu meñique a la comisura de tu boca y adquieras un aire misterioso cuando acabas de soltar alguna maldad.

 

Como toda saga que se precie, la trilogía tiene un punto negro, en este caso, como en Star Wars, la primera película no le hace justicia a ninguna de las siguientes (bueno, en Star Wars son las tres primeras las que no valen un chavo en comparación con las otras, pero tampoco conozco tantas sagas ni soy tan cinéfila como para buscar una comparación adecuada). En el caso de Austin Powers, creo que la mayor parte de la culpa la tiene el doblaje. Para las dos últimas películas Florentino Fernandez se encarga de darle voz al afamado y sexy detective, y la cosa mejora… y mucho. No seré yo quien diga que estas películas son buenas, porque no lo son, pero me parecen delirantes y desternillantes. Claro, que es el típico ejemplo de flim que se adora o se aborrece. Así que cuidado y luego no venir con comentarios destructivos contra mi persona, plis.

 

En la primera película Austin lucha contra su archienemigo el Dr. Maligno (lo que será una constante en toda la trilogía) y su ayudante mini-yo, un personaje del que merece la pena hacerse fans a parte. Ambos han sido criogenizados durante los sesenta y se despiertan treinta años después. Aunque eso no va a impedirles mantener su hortera estilo de vida, sus normas y máximas sesenteras. En esta primera parte, Austin se acompaña de Elisabeth Hurley, en la que provoca una cierta repulsión al principio, pero que terminará rendida a sus pies.

 

Para la segunda de la saga (La espía que me achuchó) el doctor Maligno ha viajado en el tiempo y ha robado el “Mojo” de Austin. Es complicado explicar lo que es el mojo, que básicamente se entiende como lo que hace que Power sea lo que es, ese puntito que le hace sexy y atractivo a las mujeres. Su compañera Marifé (Lación), interpretada por Heather Graham, agente de la C.I.A., le ayudará en la ardua tarea de volver a ser lo que era.

 

Y en la tercera, y parece que no última (hay rumores de que habrá una cuarta), vuelve a haber viaje en el tiempo. El Dr. Maligno viajará esta vez al pasado para secuestrar al padre de Austin. Esta vez, el afamado detective tendrá que enfrentarse también al misterioso Miembro de oro y su acólito Gordo Cabrón, que ayudará a Maligno con su siniestro plan. Pero recibirá una ayuda inesperada, que unida a la de Foxxxy (Beyoncé) le permitirá llevar a buen cauce su misión.

 

Parodia de 007 y de otras tantas como Demolition Mann, el Inspector Gadget o Fiebre del sábado noche, la película triunfó en los Estados Unidos y fracasó aquí, en Europa. El merchandising es tan delirante como la película, por supuesto hay miles de disfraces para caracterizarse como los personajes, máscaras, muñecos, coches, stand-ups… una maravilla para el inquieto bolsillo.

 

La película está plagada de secundarios geniales además de infinitos cameos por parte de los “grandes” del cine estadounidense. La banda del doctor, formada por Número dos, Scott (el legítimo  hijo de Maligno), Frau Farbissina y el gato Baldomero son todo aquello que se puede desear si se quiere formar una banda de malos malísimos. Y aunque al final terminas cogiéndole cariño a Powers, en un principio estás de su lado. Porque no se puede ser tan malo y perder la batalla… a no ser que te enfrentes a uno de los grandes. Lo dicho, que no me atrevo a recomendarlas, solo digo que yo me lo pasé genial viéndolas.

 

Pues eso, cada uno que busque su Mojo.

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de Corre, Lola, corre

de Corre, Lola, corre

Corre Lola. El reloj va descontando minutos, y Lola tiene que correr (es muy duro no poder comprarse una moto en estos días, y más no poder coger un taxi), porque su novio ha perdido un montón de pasta y ella tiene que solucionarlo antes de que le suceda algo o el chico cometa una locura.

 

Del efecto mariposa, de la trascendencia de un giro de cabeza a izquierda o derecha, de cómo tomar una decisión u otra puede dar un vuelco de 180 grados a tu vida, del tesón y la lucha contra los obstáculos en el camino... Para disfrutar en una pequeña reflexión sobre los giros de la voluntad de la diosa Fortuna (que fantástico me ha quedao esto, como se nota que estoy con el God of War II). Una peli alemana divertida e intelectual con la que puedes quedar como un rey ante tus amigos culturetas tras el visionado. O más bien electro-pop, para tertulia con los colegas minimal (comentar el ritmo y los colores). No importa como empiece la cosa pero se terminará filosofando sobre lo efímero del tiempo y lo caprichoso del destino.

 

El caso es no dejar de verla para, sea como sea, participar en las conversaciones. Y además, porque es buena.

de The Rocky Horror Picture Show

de The Rocky Horror Picture Show

Pasando a otro tema, estrenaré hoy otra sección. Fans de películas. No soy una gran fans, ni sé de cosas como grandes angulares ni planos cortos, así que haré un comentario de espectadora monda y lironda, en todos los casos. En el tema cine soy muy “marica”, ya que me pierden las películas musicales. Supongo que la influencia de mi tío, que nos hacía imitar las coreografías de West side story cuando teníamos 9 y 13 años a mi hermana y a mi, ha tenido bastante que ver. Y aunque no soporto que los dibujos canten, me encantaría haber nacido más agraciada en cuestiones de voz y no destrozar tímpanos cada vez que me pongo con el cante.

 

Así como empecé el blog con Xena, no puedo permitirme empezar a hablar de pelis y no hacerlo de TRHPS. Supongo que todo el mundo la conocerá ya, por si acaso haré un miniresumen. Ya que este es un caso muy similar a lo de la Arale, que me resulta complicado hacerlo sin contagiarme de la paranoia. De todos modos procedo a intentarlo. Esta es la historia de una pareja que acaba de prometerse en matrimonio (Brad y Janet). Como primer viaje de prometidos deciden ir a ver al profesor que les presentó, y darle la buena nueva. Durante el camino les pilla un chaparrón, se avería su coche y necesitan un teléfono. Como en toda buena historia de miedo, lo único que tienen en los alrededores es una enorme y tétrica mansión a la que parecen dirigirse varios motoristas que se han cruzado por el camino.

 

La petición de auxilio no termina como ellos esperaban, y tampoco como lo espera el espectador. De repente, sin saber bien cómo se encuentran atrapados en medio de una fiesta en la mansión de una especie de doctor Frankenstein, que trata de crear al hombre perfecto. El doctor Frank N. Furter, anfitrión y organizador de la fiesta, misterioso y complaciente, se ofrece a darles cobijo durante la noche. Diré también, por poner un toque personal, que el Dr F.N. Furter me resulta tremendamente atractivo, confieso que estoy totalmente enamorada de él. Supongo que algo tendrá que ver mi debilidad por los guantes de fregar de color rosa (¿?)

 

No espoilearé mucho más, de hecho creo que uno de los encantos de TRHPS es verla sin tener ni idea de lo que va a suceder. Así que pondré un toque histórico para terminar, la película nace de la obra de teatro TRHS (sin Picture). Se estrena en 1975 (wikipedia dixit) y se convierte rápidamente en una película de culto. La tradición era (es) ir al cine equipado con agua, periódicos, arroz, guantes, cartas… el kit completo, ya que los espectadores participan en el visionado de la película y ponen sus propios efectos especiales. Hay una auténtica parafernalia montada alrededor de esta película, que empieza con el lanzamiento de arroz y termina con una lluvia de naipes. Tenemos Trivial de la película e infinidad de convenciones para fans por todo el mundo, por si sientes que eres el único que no puede dejar de cantar Sweet Transvestite. Aunque si subes ahora al carro, tienes que saber que te has perdido las celebraciones de los 25 años.

 

A mi personalmente, me hubiese encantado estar durante los primeros años de proyección en Londres, para acudir con el plataformón, un corpiño de latex y los morros pintados de rojo. Desde luego soy consciente de que parecería una mamarracha y de que me arrepentiría antes de salir de casa y me desharía de los pinturetes, pero como sé que no lo haría nunca, me creo con todo el derecho a imaginármelo.

 

Como siempre que alguien hace algo bueno, hay una persona dispuesta a tatuárselo, en el caso de TRHPS, aquí está el ejemplo.

 

No solo imprescindible si no totalmente necesaria.

 

De-medusa!

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